ATENCIÓN A LA PERSONA MAYOR DESDE LA FISIOTERAPIA

La calidad de vida de las personas mayores es uno de los factores más importantes a tener en cuenta para garantizar su bienestar. Como comentaremos en los siguientes apartados, la fisioterapia es una de las disciplinas más recomendables para poner en práctica las medidas de prevención más eficaces para mantener un óptimo estado de salud.

Secretos para envejecer de forma saludable

Los estudios realizados por el Instituto Tomás Pascual en 2008 confirman que no realizar actividad físcia y llevar una dieta poco saludable puede llegar a restar hasta una década de vida. Aparte de la mala alimentación, es imprescindible tener en cuenta otros factores como:

· La mala educación postural.

· El sedentarismo.

· Los malos hábitos (tabaquismo o consumo habitual de bebidas alcohólicas).

La consecuencia directa de lo anterior es el aumento de posibilidades de padecer diabetes, alteraciones en la salud cardiovascular, un mayor dolor si se padece artrosis o artritis y una pérdida de independencia y autonomía que podría alterar la salud mental de la persona.

Consideramos que el ejercicio físico también ayuda a socializar con personas del mismo grupo de edad. Y es sin duda, muy recomendable mantener contacto con otras personas con las que se compartan aficiones y actividades. Mantener la mente ocupada aleja la depresión y la ansiedad.

¿Cómo va cambiando el organismo a medida que se cumplen años?

El paso del tiempo provoca que a partir de los 65 años sea habitual experimentar algunos de los siguientes cambios:

· La alteración de la estructura corporal, de las funciones celulares y de los tejidos conectivos.

· Una reducción de la masa metabólica activa.

· La bajada del nivel de oxígeno en la sangre.

· El aumento de probabilidades de padecer osteoporosis y fracturas.

· Alteraciones en el funcionamiento del aparato digestivo y urinario.

· Cambios en la médula ósea y en los niveles de glóbulos rojos.

· Un incremento de la masa grasa que rodea a las vísceras más importantes.

· Deterioro de la capacidad sensorial.

· Reducción de la flexibilidad muscular y del equilibrio.

· La falta de adaptabilidad del sistema inmunitario.

Situaciones biológicamente naturales que es bueno conocer, para poder prevenir sus efectos nocivos, adquiriendo buenos hábitos y realizando ejercicio físico moderado y con constancia.

¿Cuál es el ejercicio físico más recomendable?

Si le preguntamos a cualquier persona si hace ejercicio, en un 70 % de ocasiones nos dirá que sí, pero debemos tener en cuenta que caminar unos 15 minutos al día no es suficiente.

Es necesario dedicarle al deporte unos 30 minutos durante al menos tres días a la semana y con una resistencia apropiada. Los estudios realizados por Ashford en 1993 confirman que los que así lo hacen encuentran mayor motivación y bienestar. Se podrán realizar cuatro tipos de ejercicios:

· De resistencia. Ayudan a mejorar la salud cardiovascular y la circulación en general.

· De fortalecimiento. Combaten con eficacia la pérdida de tejido muscular.

· De flexibilidad. Entran en este grupo los estiramientos, imprescindibles para mantener los músculos en perfecto estado y para amoldar su cuerpo al esfuerzo diario.

· De coordinación y equilibrio. Se aconsejan para evitar caídas y mejorar la facilidad de movimientos.

¿Y qué puede aportar la fisioterapia?

Desde la fisioterapia podemos realizar una acción altamente eficaz y proactiva para contrarestar y frenar los problemas motores y funcionales derivados de el envejecimiento natural. Podemos analizar qué sucede y  hacer una propuesta de trabajo para mejorar el estado físico durante nuestro primer encuentro.

Nuestro objetivo es lograr que se obtenga el equilibrio y se consiga recuperar la armonía en los movimientos necesarios para volver a disfrutar del día a día. Los pasos que seguimos son los siguientes.

Recogida de datos

La anamnesis que planteamos consiste en conocer qué piensa el paciente de sus problemas físicos y cuáles son los que más inciden en su pérdida de calidad de vida. Nadie mejor que la persona que experimenta los síntomas para contarnos qué quiere corregir.

Evaluación y diagnóstico

Uno de nuestros fisioterapeutas se encarga de realizaresta evaluación siguiendo los siguientes pasos en el proceso de análisis:

· Observación. El profesional se fijará en ciertos puntos del cuerpo de la zona anterior, posterior y lateral para comprobar su morfología y movilidad.

· Evaluación de la capacidad física. Este test evalúa la flexibilidad, fuerza, función aeróbica, capacidad de reacción y equilibrio.
. Analísis de las pruebas médicas que el paciente pueda aportar.

· Estado de nutrición. Se comprueba cuál es el índice antropométrico, cuál es el estado física y psíquicamente hablando y se pregunta sobre la alimentación. La opinión del paciente en este apartado es fundamental para nosotros.

Fase de intervención

Nuestros objetivos en esta fase son el lograr que el paciente mejore la capacidad articular, aumente la fuerza y la flexibilidad, recupere el equilibrio y la coordinación así cómo conseguir que su bienestar le ayude a tener una vida activa junto a las personas de su entorno. Lograremos bajar los niveles de estrés y de dolor y mediante la reeducación postural, conseguiremos la mayor parte de nuestros objetivos.

Queremos que la persona que acude a nuestra clínica deje de tomar muchos de los medicamentos que está tomando para evitar el dolor.

Poseemos la formación y la experiencia suficiente para realizar diagnósticos acertados que nos permiten actuar desde la raíz del problema, utilizando las tecnologías más efectivas y las técnicas de fisioterapia manual avanzada para la recuperación exitosa de dolores, lesiones y enfermedades de la columna.

Tratamos todo tipo de problemas: ciáticas, hernias discales, rigidez de columna, cervicalgias, pinzamientos nerviosos, contracturas musculares, artrosis…

Y una vez que el dolor ha desaparecido y el movimiento y la función se restablecen, será el momento de aumentar el trabajo con un programa de entrenamiento. Porque creemos que es importante que el paciente tome un papel activo en su recuperación. Un buen programa de entrenamiento adaptado a las condiciones y capacidades personales del paciente permitirá mantener alejado el dolor, mantenerse activo y tener un buen desempeño en la vida.

Durante todo el proceso, el paciente no sentirá nunca que está en un gimnasio o que debe alcanzar un objetivo específico. El buen fisioterapeuta siempre tiene en cuenta la evaluación inicial para ir programando el trabajo correspondiente a medida que pueda ir ejecutándolos de manera acertada.

Así, las personas mayores encuentran en la fisioterapia una alternativa perfecta para reducir el dolor, recuperar sus ganas de vivir, mejorar su estado de salud y, sobre todo, cambiar su forma de ver la vida. Consideramos esencial que se tenga en cuenta esta opción si se quiere afrontar tan importante etapa vital con el optimismo necesario.

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