DOLOR ARTICULAR EN LAS PERSONAS MAYORES. CAUSAS, SÍNTOMAS Y PREVENCIÓN

Uno de los efectos del proceso de envejecimiento que se da en las personas mayores es el dolor en las articulaciones, que puede aparecer incluso antes de la tercera edad. Las causas no siempre son la artrosis o la artritis; pueden ser muy diversas y precisan un diagnóstico personalizado. Por suerte, existen tratamientos para recuperar la movilidad y mitigar el dolor, por tanto, mejorar su salud y bienestar.

¿En qué consiste el dolor en las articulaciones?

El dolor en las articulaciones suele producirse en rodillas, muñecas, codos, hombros, tobillos, pies y otros puntos donde se juntan dos huesos. A menudo va también acompañado de rigidez, inflamación o calor en la zona afectada.

Es importante que tratemos estos dolores al envejecer, ya que nos impiden disfrutar de las actividades que nos gustan o de movimientos tan sencillos como coger algo con las manos. Además, los dolores, ya sean leves o fuertes, reducen significativamente nuestra calidad de vida. Por ejemplo, pueden dificultarnos el sueño y el descanso.

¿Por qué aparece el dolor en las articulaciones?

Las articulaciones son las uniones entre huesos próximos y proporcionan movilidad y elasticidad al cuerpo. Están recubiertas de cartílago, un tejido elástico y firme que amortigua y permite el roce entre los huesos, «ablandando» así la carga que soportan.

Veamos las causas más frecuentes del dolor de articulaciones:

– La artritis reumatoide: Es una enfermedad autoinmune en la que el propio sistema inmune ataca a los tejidos de las articulaciones porque las confunde con gérmenes. Produce dolor y rigidez.

– El lupus: También es una enfermedad autoinmune, en la que el cuerpo ataca erróneamente a los tejidos sanos y provoca también, a parte del dolor articular, otros síntomas como cansancio, pérdida de cabello, depresión o falta de memoria.

– Bursitis: Inflamación de la bursa, la parte que sirve de amortiguación entre los músculos, los tendones y los huesos; y que suele deberse a un uso repetido de esta articulación. Es frecuente en algunas profesiones o deportes, pero también en personas mayores.

– Gota: Se produce cuando el ácido úrico se acumula en la sangre e inflama las articulaciones, más frecuentemente en el dedo gordo del pie, la rodilla o el tobillo.

– Tendinitis: Es la inflamación de los tendones, más frecuente en los deportistas o ciertas profesiones, ya que se debe al abuso de unos tendones en concreto.

– Condromalacia rotuliana: Consiste en el reblandecimiento y la descomposición del cartílago en la parte inferior de la rótula, es decir, la rodilla. Se debe al desgaste de esta articulación, por lo que es bastante frecuente en personas de la tercera edad.

– Osteoartritis: Se produce por el envejecimiento y desgaste de una articulación. Puede ser hereditaria o deberse al desgaste de las articulaciones, especialmente cuando se padece obesidad o se usan continuadamente unas articulaciones en concreto.

– Osteomielitis: Consiste en una infección bacteriana en los huesos.

– Artrosis: Es una enfermedad reumática crónica que afecta al cartílago articular. Puede ser de cadera, cervical, lumbar, de mano o de rodilla. Se caracteriza por provocar dolor y rigidez, por lo que a menudo dificulta movimientos cotidianos como cerrar la mano, caminar o subir escaleras.

– Sarcoma sinovial: Es un tumor que se forma a partir de las partes blandas de grandes articulaciones, a menudo debido a factores hereditarios. Puede ser detectado a cualquier edad.

– Necrosis aséptica: Consiste en una pérdida del flujo sanguíneo temporal o permanente en un hueso que, si se produce cerca de una articulación, lleva también al colapso de esta.

Consejos para evitar el dolor en las articulaciones al envejecer

A veces estas enfermedades son irreversibles, es decir, una vez aparecen ya no podemos eliminarlas por completo. Por suerte, rara vez son una amenaza para la vida y siempre podemos prevenirlas o tratar los síntomas hasta hacerlas parecer casi inexistentes. Estos consejos y hábitos saludables pueden ayudarnos mucho cuando aparecen problemas de articulaciones a cierta edad.

Incorporarse y sentarse o tumbarse con cuidado, evitando que el peso caiga de golpe sobre las articulaciones.

Mover las articulaciones con frecuencia mediante actividad físcia que no cargue las articulaciones (como paseos o bicicleta) para así favorecer la circulación y mantener activos los músculos de las articulaciones.

Evitar pasar demasiado tiempo sentado o en la misma postura y, en su lugar, simplemente hacer unos estiramientos.

Llevar calzado adecuado para amortiguar la pisada correctamente y asegurar la estabilidad al caminar. (Ver post: https://cutt.ly/PgwwksU)

No llevar mucho peso encima, ya que sobrecarga las extremidades.

Evitar la obesidad y el sobrepeso por la misma razón que se ha de evitar llevar demasiado peso.

– El médico puede recetarnos antiinflamatorios no esteroideos. Si el caso es muy grave, se pueden recetar opioides indicados para la reducción del dolor. También puede ayudar el ácido hialurónico para reducir la pérdida del cartílago.

– Existen también ejercicios de fisioterapia que ayudan a reducir el dolor, evitan la pérdida de la masa muscular y ayudan a facilitar el movimiento de la articulación afectada. Además, mediante tratamientos fisioterapéuticos especializados nos enfocamos en tratar el problema que causa el dolor y no solo en paliar los síntomas.

Hábitos, alimentación y suplementos saludables para prevenir el dolor de articulaciones

Aquellas personas mayores que comienzan a tener los primeros síntomas de estos dolores o de las enfermedades citadas, o bien están en riesgo por razones genéticas o por el trabajo o actividad física que han realizado a lo largo de su vida, pueden:

– Seguir los consejos anteriores de hábitos saludables, como evitar cargar peso, hacer estiramientos cuando pasen mucho tiempo en la misma postura, etc.

– Llevar una dieta saludable, con la ingesta necesaria de calcio y vitamina D, que mantienen los huesos, el cartílago y los músculos sanos y previenen la osteoporosis, en especial en las mujeres.

– A modo de prevención les recomendamos que introduzcan en su suplementación el colágeno y el magnesio que les ayudarán a mantener, durante más tiempo, el correcto funcionamiento de sus músculos y ligamentos.

Así como la combinación de colágeno, ácido hialurónico, vitamina C, sulfato de glucosamina y sulfato de condroitina, poderosa formulación que les aportará importantes beneficios.

Al actuar como lubricante para cartílagos y ligamentos: Les ayudará a recuperar la elasticidad, disminuyendo el dolor y mejorando la movilidad de las articulaciones.
Así como en la prevención de lesiones deportivas, como distensiones y tendinitis.

 

Esta información y consejos son muy importantes para ayudar a las personas mayores a que disfruten de esta edad como en cualquier otra etapa de su vida.
¡Cualquier momento es bueno para sentirse feliz y saludable!


 

Consúltenos si tiene alguna duda, estaremos encantados de resolverla.

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